ESTE DEBE SER EL LUGAR - Juegos de Puzzles Gratis en Puzzle Factory

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Las Iglesias católicas orientales son las Iglesias cristianas de tradición oriental que reconocen la autoridad y primacía universal del papaobispo de Roma— y están en plena comunión eclesiástica con él, por lo que forman parte de la Iglesia católica que admite en su seno diversos ritos. De acuerdo a su número de fieles y desarrollo territorial e histórico tienen diversos grados de organización y autonomía interna, conservando sus ritos particulares. Algunos las llaman Iglesias uniatas, un término no preciso ya que alude a uniones parciales con la Iglesia católica pero no puede aplicarse a las Iglesias que siempre han estado en comunión con la Santa Sede. En la actualidad, el término subsiste entre los ortodoxos y es rechazado por los propios católicos orientales. Según el Concilio Vaticano II en el documento Constitución dogmática sobre la Iglesia se lee: De acuerdo con la Divina Providencia que ha venido sobre las varias iglesias fundadas por los apóstoles y sus sucesores en varios lugares, éstas durante el transcurso del tiempo han formado comuniones fortalecidas por un vínculo orgánico. Aunque la unidad de la fe y la unidad de la divinamente establecida Iglesia Universal permanece intacta, esas comuniones tienen sus propias formas, sus propios ritos litúrgicos, y sus propias herencias teológicas y espirituales... Esa diversidad de iglesias locales dirigidas en una maravillosa unidad, prueba la catolicidad de la unidad de la iglesia. Las Iglesias orientales católicas son supervisadas por la Congregación para las Iglesias Orientales (o Congregatio pro Ecclesiis Orientalibus en latín). Ésta fue creada en 1862 por el papa Pío IX, inicialmente como parte de la Congregación para la Propagación de la Fe, que supervisaba la actividad misionera, aunque se convirtió en congregación independiente en 1917. La división entre las Iglesias de Oriente y Occidente dio lugar a la existencia de comunidades de ritos orientales que se mantuvieron o entraron en plena comunión con la Santa Sede, conservando su liturgia y sus tradiciones.